El GPS dice dónde está la unidad. El sensor de combustible dice a dónde se está yendo el dinero. Para cualquier operación de flota con más de diez vehículos, ese segundo dato es el que paga el proyecto — y ahora ESCORT ya está disponible en el catálogo ADAR México.
Un fabricante de un solo producto
ESCORT no hace localizadores ni plataformas: hace sensores capacitivos de nivel de combustible, y nada más. Esa especialización es la razón de su precisión. La medición capacitiva —a diferencia del flotador del tablero— entrega una curva estable y repetible, que es lo que permite detectar un ordeñado de veinte litros en lugar de solo ver que el tanque bajó.
Las tres piezas del sistema
El TD-600 de 1000 mm es el sensor cableado, para diésel y gasolina, con puerto analógico y RS485: se integra con prácticamente cualquier localizador vehicular ya instalado, sin cambiar de plataforma.
El TD-BLE de 1000 mm resuelve el caso incómodo: conectividad Bluetooth 4.0, sin cables, y tubo recortable a la profundidad del tanque. En una unidad que no se puede intervenir eléctricamente, o en un remolque, es la única instalación viable.
Y el calibrador C200, que es la pieza que casi nadie cotiza y sin la cual el sensor entrega números que no corresponden al tanque real. Calibrar es parte del trabajo, no un extra.

Los sensores tienen existencia amplia, porque el que instala uno normalmente instala treinta.
Vea los sensores ESCORT en el catálogo ADAR.



